La filosofía de la ciencia investiga el conocimiento filosófico y la práctica científica. Se ocupa de saber, entre otras cosas, cómo se desarrollan, evalúan y cambian las teorías científicas, y de saber si la ciencia es capaz de revelar la verdad de las "entidades ocultas" y los procesos de la naturaleza.
En pocas palabras, lo que intenta la filosofía de la ciencia es explicar problemas tales como:
· La naturaleza y la obtención de las ideas científicas
· La relación de cada una de ellas con la realidad
· Cómo la ciencia describe, explica, predice y contribuye al control de la naturaleza
· La formulación y uso del método científico
· Los tipos de razonamiento utilizados para llegar a definiciones del ser humano.
· Las implicaciones de los diferentes métodos y modelos de ciencia.
Algunos científicos han mostrado un vivo interés por la filosofía de la ciencia y algunos como Galileo, Newton y Einstein, han hecho importantes contribuciones. Dentro de la tradición occidental, entre las figuras más importantes anteriores al siglo xx destacan entre muchos otros Platón, Aristóteles, Arquímedes, santo Tomás de Aquino, Leonardo da Vinci, Descartes.
La filosofía de la ciencia no se denominó así hasta la formación del círculo de Viena, a principios del siglo XX. Entre los filósofos de la ciencia más conocidos del siglo XX figuran Popper y Thomas Kuhn, Feyerabend, Lakatos.
Como ya habíamos dicho filosofía de la ciencia se ocupa de saber la manera en que se desarrollan las teorías científicas y si estas son capaces de revelar la verdad y de los procesos de la naturaleza. Este gran paso de la mitología a la verdad comprobada se le conoce como "paso del mito al logos".
La época del inicio de la filosofía en Grecia, se caracteriza por profundas transformaciones económicas y sociales que llevaron a una crisis de la nobleza y, finalmente, a nuevas formas de gobierno como la tiranía o la democracia. El "paso del mito al logos" es coetáneo con estos cambios.
El pasaje de lo mítico a lo racional propende a dejar de lado la interpretación mitológica y religiosa del mundo, para colocar en su sitio una explicación filosófica y científica, movida por la racionalidad humana. Cabe señalar que no debe entenderse este paso como algo brusco sino paulatino. Las influencias míticas son todavía apreciables en muchos pensadores de la antigüedad.
Muchos de nuestros conocimientos no son científicos, como el conocimiento de la caída de los cuerpos por la gravedad. Quien conoce este hecho, conoce las cosas por sus causas, esto es, posee un conocimiento científico. Para hablar de ciencia, sin embargo, hay que hablar de conjunto ordenado, frente a la fragmentariedad de conocimientos científicos aislados. La filosofía es, ante todo, conocimiento por causas; no se trata de un mero conocimiento de hechos, ni tampoco una explicación mágica de las cosas. Por ello Aristóteles definía a la ciencia, y a la filosofía, como “teoría de las causas y principios.” La recta dirección misma de todas las ciencias depende enormemente de la Filosofía; según se planteen los principios y fundamentos filosóficos, así después se ha de proceder en las ciencias mismas. Pensemos, en la evolución materialística en la biología, en la relatividad, en el positivismo empirístico, y podremos ver cuantas perversas direcciones se derivan de estas teorías en las ciencias.
ResponderEliminarEn lo personal este tema me llama mucho la atención y no por ser novedoso, si no lo contrario, clásico, básico, porque una de las razones por las que más admiró la filosofía es porque gracias a ella se han creado las ciencias y por añadidura muchísimos descubrimientos.
Destaco el punto de donde no se deben de confundir, pues la filosofía solo es una teoría sin mucha comprobación ni procesos rigurosos, es la semilla del árbol; Para mi gusto y se me hace impresionante como una simple idea desarrolle una respuesta como lo puede ser la relatividad o tal vez la gravedad y la filosofía de la ciencia sea la rama de la cual sale.